UN CORTADO POR FAVOR.

Tanto tiempo conviviendo con miles de ideas en mi cabeza para rellenar varios blogs enteros y ahora que lo tengo todo configurado no sé por cual empezar (quien esté de humor que busque similitudes en la vida misma). Así, que tendré que buscar en lo más hondo, en lo primero, en lo que configuró mis primeras raíces contra este mundo estúpido lleno claro está de estupideces.
Imaginaros una tarde fantástica en la que os habéis reservado unos cuantos momentos para estar tranquilos, quizá con un periódico, un libro de Eduardo Mendoza, o (por fin) con una compañía interesante en cualquier cafetería de la calle principal del centro urbano.
Porqué realmente os apetece o porqué os queréis hacer el inglés, elevar vuestro intelecto o refinar vuestro comportamiento, en vez de pediros una caña, escogéis un Tea. Seguramente fue en uno de estos momentos donde descubrí esta tortura del diseño industrial, una de las Siete Estupideces del mundo moderno: la tetera de aluminio de 0,3 l.
Su presencia és indiscutible, ahí el diseñador se lució, pensó que había creado la perfección de media tarde, pero no nos dejemos engañar! Nunca la usó!, o quizá era un cafetero empedernido con un odio ciego a los bebedores de té, porqué señores, siempre, SIEMPRE, te deja perdido.
Es imposible echar todo el contenido en una taza.
Pero esto, no es lo más grave, cualquier humano puede fabricar algo que no funciona, todos lo hemos echo inducidos por la emoción, pero este "tío", no tenia jefes? responsables de departamento? Ostias! nadie le paró los pies?? Cómo siguen vendiendo este abominable invento del ser humano, cómo no las retiran igual que las minas antipersona? Porqué sigue en el mercado tal inutilidad?.
Pero es que la bola de la estupidez, sigue descendiendo sin frenos: porqué motivo las cafeterías las siguen comprando? es que no hay más modelos? y nosotros, cómo no nos revelamos, porqué no pedimos un cortado?
Imaginaros una tarde fantástica en la que os habéis reservado unos cuantos momentos para estar tranquilos, quizá con un periódico, un libro de Eduardo Mendoza, o (por fin) con una compañía interesante en cualquier cafetería de la calle principal del centro urbano.
Porqué realmente os apetece o porqué os queréis hacer el inglés, elevar vuestro intelecto o refinar vuestro comportamiento, en vez de pediros una caña, escogéis un Tea. Seguramente fue en uno de estos momentos donde descubrí esta tortura del diseño industrial, una de las Siete Estupideces del mundo moderno: la tetera de aluminio de 0,3 l.
Su presencia és indiscutible, ahí el diseñador se lució, pensó que había creado la perfección de media tarde, pero no nos dejemos engañar! Nunca la usó!, o quizá era un cafetero empedernido con un odio ciego a los bebedores de té, porqué señores, siempre, SIEMPRE, te deja perdido.
Es imposible echar todo el contenido en una taza.
Pero esto, no es lo más grave, cualquier humano puede fabricar algo que no funciona, todos lo hemos echo inducidos por la emoción, pero este "tío", no tenia jefes? responsables de departamento? Ostias! nadie le paró los pies?? Cómo siguen vendiendo este abominable invento del ser humano, cómo no las retiran igual que las minas antipersona? Porqué sigue en el mercado tal inutilidad?.
Pero es que la bola de la estupidez, sigue descendiendo sin frenos: porqué motivo las cafeterías las siguen comprando? es que no hay más modelos? y nosotros, cómo no nos revelamos, porqué no pedimos un cortado?